Los dividendos son el mecanismo que tienen las sociedades para retribuir a sus accionistas. Conocido comúnmente como reparto de beneficios.

No se debe confundir los dividendos con los beneficios de las acciones (producidas cuando estas incrementan su valor) ya que no tiene la misma consideración fiscal.

En términos fiscales, los dividendos tienen consideración de rendimientos del capital inmobiliario mientras que la variación del valor de las acciones son ganancias y pérdidas patrimoniales.

Una vez hecha esta aclaración vamos a despejar las dudas más frecuentes sobre los dividendos en sociedades y las características que más dudas generan al respecto.

Cómo tributan los dividendos

Hace algunos años, los dividendos presentaban ventajas fiscales al estar exentos de tributación los primeros 1.500 €. Sin embargo, tras la reforma de 2015 el cobro de dividendos a cuenta no presenta ventajas sobre otros productos financieros.

Los dividendos en España tributan en concepto de rendimiento del capital inmobiliario. Sumándose a las rentas de ahorro que tengas en cartera y tributando a un tipo entre 19% y el 23%.

Volviendo al tema que nos ocupa. En el caso del cobro de dividendos, el pago de impuestos dependerá de la cantidad percibida en este concepto. Siguiendo la siguiente escala según las ganancias:

  • Hasta 6.000 € →  19%
  • Entre 6.000 € y 24.000 € →  21%
  • Superiores a 50.000 € →  23%

Fiscalidad del reparto de dividendos en una sociedad limitada

La fiscalidad por el reparto de dividendos en una sociedad limitada no difiere de los percibidos por ser accionistas de una empresa que cotiza en bolsa. Siempre y cuando este reparto sea dinerario.

La diferencia proviene de las características del reparto de dividendos entre socios de una SL. Donde se produce una doble imposición interna al tener que tributar como sociedad y cómo personas físicas a través del IRPF.

Para que se pueda aplicar una deducción por doble imposición del 100% la agencia tributaria indica en su web, de manera resumida, que para deducir la cuota íntegra los dividendos deben provenir de entidades participadas en al menos un 5%. Siempre y cuando se haya poseído esa participación durante un año o vaya a permanecer en cartera durante ese periodo.

Cómo contabilizar y ejecutar el reparto de dividendos

El primer paso antes de ejecutar un reparto de dividendos hay que tener en cuenta que se deberá hacer en función al porcentaje del capital social que posean los socios. Siendo en la junta general de socios donde se establece el importe del dividendo por acción a distribuir.

Dicho esto, existen diferentes formas contables de proceder. Entre las que están:

Cómo contabilizar y ejecutar el reparto de dividendos

Se aplicará al resultado del ejercicio cerrado por la sociedad. Para proceder por este cauce la sociedad debe cumplir con las siguientes características:

  • Reserva legal cubierta.
  • Equilibrio patrimonial.
  • No existir pérdidas de ejercicios anteriores sin compensar.
  • En caso de inversión en I+D deberás ser igual al dedicado a reservas.
  • Si existe fondo de comercio en el balance de la sociedad, dedicar un 5% del resultado a este concepto.

Reservas

Para proceder por esta vía se deberán cumplir con los mismos requerimientos que en el caso anterior. Con la única diferencia de la aplicación de la cantidad en concepto de dividendos, en este caso a reservas.

Resultado de ejercicio futuro

La aplicación de los dividendos a resultados del ejercicio futuros tendrá los mismos requisitos que en los casos anteriores. Sin embargo, se añaden otros requerimientos para los socios y administradores, los cuales deberán tener presente los siguientes puntos:

  • Formulación de informe contable: analizando la liquidez de la compañía y su evolución.
  • Certificar que el resultado del ejercicio es mayor al dividendo acordado. Debiéndose descontar los gastos por asistencia legal necesaria para proceder al reparto.

Puntos comunes

Sin importar la modalidad de reparto elegida, en todos los casos habrá que tener cuenta los siguientes aspectos:

  • La existencia de participaciones dentro de la sociedad que tengan derecho a un dividendo preferente.
  • Establecer forma y fecha del pago de los dividendos acordados. Siendo 12 meses el plazo máximo de abono contando desde la fecha del acuerdo.

Conclusiones

Como habrás visto este tema es complejo. Interviniendo muchos factores técnicos que no tendrían sentido recoger en este artículo. Por ello, es muy recomendable acudir a una asesoría financiera para que certifique la corrección legal de este punto y que recomiende la opción menos gravosa tanto para la sociedad como para los beneficiarios.